La goleada de la Selección Argentina ante Venezuela (3-0, con dos goles de Lionel Messi y uno de Lautaro Martínez) dejó mucho más que fútbol. La gran sorpresa de la noche fue la presencia de Charly García, quien a sus 73 años se convirtió en protagonista de uno de los momentos más emotivos: su encuentro cara a cara con el capitán argentino.
Desde su platea preferencial, el músico disfrutó del show futbolístico de la Scaloneta y, tras el partido, fue invitado al vestuario. Allí, en silla de ruedas y acompañado por un asistente, compartió fotos con Messi, Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y hasta con Claudio “Chiqui” Tapia.
El propio Messi reflejó el instante en sus redes con un mensaje cargado de admiración: “¡Qué gran placer conocerte, maestro! ¡Sos enorme, Charly García!”.
La despedida fue tan simbólica como el primer saludo: cuando el rosarino se retiraba del estadio junto a Antonela Roccuzzo, detuvo su auto para abrazar nuevamente al artista. “Que Dios te bendiga”, le dijo un Charly visiblemente emocionado.
El cruce entre dos leyendas vivas de la cultura argentina —el genio musical y el mejor futbolista del mundo— quedará grabado en la memoria popular como una postal de pura emoción y orgullo nacional.



