El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó de manera formal que el máximo organismo del fútbol internacional abrirá el debate para evaluar una nueva ampliación de la Copa del Mundo, proyectando un formato de 64 selecciones participantes para la edición centenaria de 2030. La iniciativa, surgida originalmente a partir de una propuesta impulsada por la Conmebol, será tratada formalmente por los comités técnicos del organismo una vez concluido el actual certamen que se disputa en Norteamérica.
En declaraciones brindadas al medio suizo Bluewin, el dirigente helvético fundamentó la postura de la entidad matriz en la necesidad de globalizar el acceso al torneo de fútbol más importante del planeta, destacando la evolución del nivel competitivo a escala global y la importancia de otorgar estímulos de crecimiento a las federaciones de menor tradición mundialista.
«Un torneo de 64 equipos es un tema que será examinado y discutido en los comités pertinentes después de esta Copa del Mundo. Este es un torneo para todo el mundo, no solo para Europa y Sudamérica». (Gianni Infantino, presidente de la FIFA).
Estructura del formato en análisis y su impacto logístico
La reconfiguración del esquema de competencia bajo el modelo de 64 equipos plantea modificaciones sustanciales respecto a la diagramación de los partidos y la composición de las sedes:
- Esquema de fases: El torneo se articularía en 16 grupos de 4 equipos cada uno. Bajo este sistema, los dos mejores clasificados de cada zona accederían directamente a la instancia de dieciseisavos de final, eliminando la modalidad de clasificación de mejores terceros implementada en el formato de 48 seleccionados de la edición 2026.
Volumen de partidos: El calendario global del certamen se expandiría considerablemente, alcanzando un total de 128 encuentros programados (96 correspondientes a la fase de grupos y 32 a las llaves de eliminación directa).
Repercusión en las sedes sudamericanas: El proyecto contempla un beneficio directo para Argentina, Uruguay y Paraguay. En la planificación original de 48 equipos, los tres países rioplatenses solo tienen asignados los tres partidos inaugurales del centenario antes de mudar la competencia a España, Portugal y Marruecos. Con la ampliación a 64 escuadras, la región sudamericana pasaría a albergar grupos completos de cuatro integrantes en sus territorios, incrementando el volumen de partidos en suelo local.
Incentivos deportivos y debate dirigencial
La cúpula de la FIFA sostiene que el incremento en el cupo de participantes actúa como un dinamizador de la infraestructura y el desarrollo deportivo de las naciones emergentes, bajo la premisa de que la ausencia de posibilidades de clasificación desincentiva la inversión en las estructuras de base.
Pese al optimismo del titular de la FIFA, la propuesta ingresará en una fase de rigurosa evaluación técnica debido a los reparos existentes en diversos sectores de la dirigencia internacional, especialmente vinculados al calendario deportivo de los futbolistas profesionales, las exigencias logísticas de traslado transcontinental y la demanda financiera para las naciones organizadoras.



