En la tierra donde la tradición parrillera se mezcla con la calidez del interior cordobés, la provoleta vuelve a ser la gran protagonista. Este sábado 13 de septiembre, la localidad de Arroyo Algodón se viste de fiesta para celebrar la 10ª edición de la Fiesta Provincial del Queso Provoleta y el Chacinado Casero, un evento que ya se ha convertido en una marca registrada de la región y una parada imperdible para los amantes del turismo gastronómico.
Una historia que une culturas
Aunque el asado argentino siempre tuvo a la carne como estrella, la provoleta conquistó paladares y mesas de todo el país. Su origen se remonta a un inmigrante italiano que supo combinar sabores y tradiciones, y cuyo legado hoy es homenajeado en este rincón de Córdoba, que orgullosamente se reconoce como cuna del queso parrillero.
Música, tradición y un festín de sabores
El encuentro tendrá lugar en el Salón Multiusos SUM, donde vecinos y turistas podrán disfrutar de una velada única con la actuación de Marito Campos y Los del Arroyo, artistas locales que pondrán ritmo y alegría a la noche.
Pero el corazón de la fiesta está en la mesa:
Entrada principal: Queso parrillero (la infaltable provoleta)
Entradas frías: cueritos, lengua a la vinagreta, codeguines y chicharrón
Tabla de fiambres: salame seco artesanal, bondiola artesanal, lomitos ahumados, mortadela gourmet y queso tybo
Plato caliente: chorizo, morcilla, costillas de cerdo y de novillo con verduras al escabeche
Postre: helado
Una propuesta que promete deleitar a todos los visitantes con lo mejor de la gastronomía casera cordobesa.
Entradas y puntos de venta
El valor de la tarjeta es de $25.000 para mayores y $15.000 para menores (sin bebida incluida). Se pueden adquirir en distintos comercios de Arroyo Algodón y también en la cercana ciudad de Villa María.
Con diez años de historia, esta fiesta no solo es un homenaje a un ícono de la parrilla argentina, sino también una invitación a vivir la hospitalidad de un pueblo que abre sus puertas para compartir su orgullo gastronómico.
Arroyo Algodón espera a todos con música, tradición y ese sabor dorado y derretido que ya forma parte del ADN argentino: la provoleta.



