El pastel de queso, más conocido como cheesecake, es uno de los postres más populares del mundo. Su receta con versión al horno combina suavidad y firmeza con un sabor intenso a queso crema que conquista a todos.
Aunque existen muchas variantes (con frutas, chocolates o coberturas especiales), la tradicional es la base que nunca falla. Ideal para acompañar un café, cerrar una comida especial o simplemente darse un gusto dulce, este cheesecake casero es más fácil de preparar de lo que muchos creen.
Su textura cremosa y su suave toque ácido, equilibrado con la dulzura de la base de galletas y manteca, hacen que sea un clásico infaltable en cualquier recetario. Con ingredientes simples y un paso a paso claro, es posible lograr en casa un cheesecake que te salvará en cualquier ocasión, ya sea para un cumpleaños, un festejo familiar o para disfrutar en un fin de semana tranquilo. A continuación, te contamos qué necesitás y cómo prepararlo.
Ingredientes
300 gramos de galletitas dulces de vainilla.
150 gramos de manteca derretida.
600 gramos de queso crema.
200 gramos de azúcar.
200 centímetros cúbicos de crema de leche.
3 huevos.
1 cucharada de harina 0000.
Ralladura de 1 limón (opcional).
Esencia de vainilla al gusto.
Preparación
- Base de galletitas: triturar las galletitas hasta que queden bien molidas. Mezclar con la manteca derretida hasta formar una pasta húmeda.
- Cubrir la base de un molde desmontable (de unos 22-24 centímetros) con la mezcla, presionando bien para que quede compacta. Llevar a la heladera por al menos 20 minutos para que tome firmeza.
- Relleno: batir el queso crema con el azúcar hasta integrar. Agregar la crema de leche y mezclar. Incorporar los huevos de a uno, batiendo suavemente. Añadir la harina, la esencia de vainilla y la ralladura de limón si se desea.
- Verter la mezcla sobre la base de galletas ya fría.
- Llevar a horno bajo (150-160 grados) precalentado y cocinar por aproximadamente 50-60 minutos, o hasta que el centro esté apenas firme (no debe quedar seco del todo, ya que al enfriarse toma la textura ideal).
- Apagar el horno y dejar el cheesecake adentro con la puerta entreabierta para evitar que se agriete.
- Enfriar completamente y luego llevar a la heladera por al menos 4 horas antes de desmoldar y servir.



