En el ocaso de su carrera, Black Sabbath deja una huella imborrable en el mundo del rock. En un emotivo y esperado regreso, la legendaria banda de metal originaria de Birmingham, se prepara para dar su último adiós en un concierto titulado “Back To The Beginning”. Este evento, que se llevará a cabo el sábado 5 de julio en Villa Park, representa no solo una despedida, sino también una celebración de la historia musical de una de las bandas más influyentes del género.
El cuarteto formado por Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward se reunirá en el escenario por primera vez en dos décadas, ofreciendo a sus seguidores la oportunidad de ver a los miembros originales interpretar sus clásicos. Sin embargo, la expectativa se ha visto matizada por la noticia de que Ozzy, el emblemático vocalista conocido como el Príncipe de las Tinieblas, solo cantará cuatro canciones durante esta presentación, debido a problemas de salud que han marcado su trayectoria reciente.
El evento contará con un cartel impresionante, incluyendo a grandes nombres del metal como Metallica, Slayer, Pantera, Alice In Chains, Gojira, Anthrax, y muchos más. Tom Morello de Rage Against The Machine asumirá el rol de director musical, mientras que el actor Jason Momoa será el encargado de presentar este monumental show. La transmisión en vivo permitirá que fans de todo el mundo sean parte de este momento histórico, lo que añade un aire de globalidad a esta despedida.
En declaraciones recientes a la BBC, Tony Iommi compartió sus sentimientos sobre el evento, expresando una mezcla de nervios y emoción ante la llegada de más de 40.000 fans de diferentes rincones del planeta. “Es simplemente increíble pensar en eso”, comentó, y añadió que, a pesar de los nervios, la energía de trabajar con otros artistas ha sido positiva y libre de egos.
Sin embargo, la noticia de que Ozzy limitará su actuación a solo cuatro canciones ha generado preocupación y especulaciones sobre su estado de salud. Desde 2018, el vocalista no ha realizado un concierto completo y ha enfrentado numerosos desafíos médicos, incluida la enfermedad de Parkinson. A pesar de su situación, Ozzy ha mantenido un espíritu optimista. En una entrevista con The Guardian, expresó su determinación de estar en el escenario y dar lo mejor de sí: “Estaré allí y haré lo mejor que pueda. Solo puedo aparecer”. También surgieron rumores sobre la posibilidad de que el icónico cantante actuara sentado o desde un “trono que sobrevolara el estadio”, lo que agrega un componente teatral a su despedida.



