Preparar pizzas caseras y que salgan ricas es más fácil de lo que parece. Esta receta lleva ingredientes sencillos y un proceso breve, pudiendo disfrutarlas en el momento o congelarlas para después.
Preparar pizza casera te permite disfrutar de una comida deliciosa, pero con el “plus” de que fue hecha por vos mismo. Con esta receta, vas a descubrir lo sencillo que es crear una masa perfecta en tu propia cocina. No necesitás ser un chef profesional para lograrlo, solo seguir algunos pasos básicos y tener ganas de experimentar. Además, podés personalizarla a tu gusto, agregando los ingredientes que más te gusten.
La pizza es un plato versátil que se adapta a cualquier ocasión, ya sea una cena familiar, una reunión con amigos o simplemente un antojo de fin de semana. Con un kilo de harina, podés obtener varias pizzas, lo que la convierte en una opción ideal para compartir. La masa es suave y esponjosa, con un sabor que se complementa perfectamente con cualquier cobertura que elijas.
El proceso de preparación es tan simple que te sorprenderá. Solo necesitás unos pocos elementos básicos que probablemente ya tenés en tu casa. Además, amasar la masa puede ser una actividad relajante y divertida, perfecta para disfrutar en familia. Una vez que hayas probado esta receta, te vas a dar cuenta de que hacerla en casa es una alternativa deliciosa y económica que querrás repetir una y otra vez.
Ingredientes
- 1 kilo de harina 000.
- 2 tazas de agua tibia.
- 25 gramos de levadura fresca.
- 8 cucharadas de aceite de oliva o girasol.
- 1 cucharada de sal.
- 1 cucharadita de azúcar.
Modo de preparación
- Disolver la levadura y el azúcar en media taza de agua tibia. Dejar reposar por 10 minutos hasta que se forme espuma.
- En un bol grande, mezclar la harina con la sal. Hacer un hueco en el centro y agregar la mezcla de levadura, el resto del agua y el aceite.
- Mezclar los ingredientes hasta formar una masa homogénea. Amasar durante 10 minutos hasta que esté suave y elástica.
- Colocar la masa en un bol, cubrir con un paño y dejar reposar en un lugar cálido aproximadamente media hora.
- Dividir la masa en 4 o 5 bollos (dependiendo del grosor de la pizza deseado), estirar en asaderas y dejar levar por unos 15 minutos.
- Por encima, colocar salsa de tomate o cebolla, de acuerdo al gusto. Hornear en un horno precalentado al máximo por unos 10 minutos, para realizar las prepizzas.
- Luego de este paso, se puede sumar queso y los ingredientes deseados, para comerlas en el momento, o esperar a que se enfríen con el objetivo de poder congelarlas y disfrutarlas en otra ocasión.



