Los gatos despiertan desde siempre un interés y una fascinación extraordinaria, que no ha cesado con el advenimiento de las redes y la exagerada conexión del mundo de hoy.
Por el contrario los gatos siguen reinando en Internet a fuerza de videos y memes, mientras que en la antigüedad su fama y notoriedad quedaba plasmada en los múltiples refranes que los citaban, directa o indirectamente.
Algunas de esas expresiones han llegado hasta la actualidad sin perder un mínimo de vigencia: “Aquí hay gato encerrado”; “Nos dan gato por liebre”; “Buscarle tres pies al gato”; “Quien le pone el cascabel al gato”; son sólo algunos de los ejemplos de dichos populares que abundan en el catálogo de las tradiciones relacionadas con los felinos domésticos.
Uno de esos refranes más conocidos y usados relacionado con los gatos es también uno de los más antiguos. Se trata del refrán que dice “De noche, todos los gatos son pardos”. La palabra pardo se emplea, a menudo, para referirse al color marrón de la tierra o de la piel de una especie de oso; sin embargo, en este refrán pardo apunta al significado oscuro.
El refrán quiere decirnos, en su sentido más estricto y literal, que por la noche, ante la falta de luz y claridad de visión, se hace más difícil distinguir los detalles de las cosas y las personas.
Los defectos pueden disimularse, generando malentendidos y engaños. La frase no sólo se refiere a lo físico, sino también a todo tipo de emociones, intenciones e instintos, que igualmente se confunden cuando reina la oscuridad conceptual. El dicho advierte sobre los riesgos de no tener una visión correcta y adecuada de la realidad.



