Lionel Messi encabezó su última práctica con la selección argentina en el predio de Ezeiza, en una jornada cargada de emotividad previa a su encuentro despedida. Tras realizar ejercicios en el gimnasio, el capitán ingresó al campo de juego a las 17.43 para iniciar los trabajos formales junto al resto del plantel conducido por Lionel Scaloni.
En los movimientos iniciales, el astro rosarino se ubicó al final de la fila durante los ejercicios de coordinación, cedió el paso a sus compañeros y mostró un tono distendido pero enfocado. Sin embargo, al momento de realizar los trabajos con pelota, mantuvo su habitual espíritu competitivo en las dinámicas de juego e incluso protagonizó cruces futbolísticos con Rodrigo De Paul.
La sesión contó con la presencia de allegados al entorno del futbolista, entre ellos Ezequiel Lavezzi, Cristian González y Pepe Costa, quienes presenciaron la práctica desde un costado del campo. En las inmediaciones del predio, alrededor de 150 simpatizantes se concentraron cerca del monumento a Diego Maradona para acompañar la previa del plantel.
Durante los bloques tácticos, Messi integró el equipo titular portando pechera fucsia, lo que confirmó su presencia desde el arranque en el encuentro frente a Benín. La intención del cuerpo técnico es que el capitán sume la mayor cantidad de minutos posibles en el campo del Estadio Monumental.
El evento de despedida contará con una programación artística desde las 17.30, la entonación del himno nacional por parte del excombatiente Fabio Santana y shows musicales a cargo de Soledad Pastorutti, Ulises Bueno y Gaspar Benegas. El encuentro servirá como marco de homenaje al capitán argentino ante un estadio completo con la presencia de familiares e invitados especiales.



