Con ingredientes simples y accesibles, que seguramente ya tenés en tu cocina o podés conseguir en cualquier supermercado, los burritos se convierten en una opción práctica, deliciosa y rendidora. Perfectos para una cena rápida durante la semana o para sorprender a tus amigos en una reunión improvisada, este clásico de la gastronomía mexicana se adapta a todos los gustos y bolsillos.
Ingredientes para 4 burritos generosos
4 tortillas de trigo grandes
400 g de carne picada vacuna (preferentemente magra)
1 cebolla mediana
1 morrón rojo o verde
2 dientes de ajo
2 tomates maduros o ½ lata de tomate triturado
½ taza de porotos negros cocidos (opcional, pero muy típico)
½ taza de choclo en granos (fresco, congelado o enlatado)
100 g de queso rallado (cheddar o mozzarella)
Aceite de oliva o girasol, cantidad necesaria
Sal y pimienta a gusto
Especias: comino, pimentón, ají molido y orégano
Opcional: guacamole o salsa picante para acompañar
Preparación paso a paso
- Sofrito de base
Picar cebolla, morrón y ajo. Rehogar en una sartén amplia con un poco de aceite hasta que estén tiernos y aromáticos. - Cocinar la carne
Agregar la carne picada, desarmar los grumos con cuchara de madera y dorar bien. Condimentar con sal, pimienta, comino y pimentón. - Sumar tomate y extras
Incorporar los tomates picados o triturados, cocinar a fuego bajo unos 8 a 10 minutos hasta que la salsa se reduzca. Añadir los porotos y el choclo para dar textura y sabor. - Calentar tortillas
Pasar cada tortilla por una sartén caliente unos segundos de cada lado para que sean más flexibles. - Armar los burritos
Colocar relleno en el centro de la tortilla, espolvorear queso rallado y, si se desea, guacamole. Doblar los bordes hacia adentro y enrollar firmemente. - Dorar y servir
Llevar los burritos armados a la plancha, con el cierre hacia abajo, hasta que queden sellados y el queso se derrita.
Tips para un sabor auténtico
Especias sin miedo: el comino, el pimentón y el ají son claves. Si buscás un toque más mexicano, agregá chile seco o unas gotas de tabasco.
Porotos y choclo: aunque opcionales, aportan color, textura y un sello muy característico.
Tortillas caseras: con harina, agua, aceite y sal, podés hacerlas en casa y ganar frescura.
Salsas al gusto: guacamole, salsa roja o pico de gallo son aliados ideales.
Presentación: servilos calientes, cortados en diagonal y acompañados con nachos o una ensalada fresca.
Un plato económico, sabroso y fácil de preparar que, además, lleva el espíritu festivo de la cocina mexicana directo a tu mesa.



