Cuando se piensa en curry, lo primero que viene a la cabeza suele ser algo picante y cargado de especias, pero en Japón, el “kare raisu” ofrece una versión mucho más suave, cremosa y reconfortante, ideal para esos días de mucho frío. Es una de las recetas más populares del país, tanto en hogares como en restaurantes, y tiene ese equilibrio justo entre sabor y simpleza que lo vuelve irresistible.
Este guiso combina carne con vegetales, todo cocinado en una salsa espesa y bien condimentada que se sirve con arroz blanco y genera una explosión de sabores en tu paladar. Así, no hace falta tener ingredientes raros ni pasar horas en la cocina, ya que se hace en minutos, es rendidor, sabroso y perfecto para sorprender a tu familia con gustos desconocidos.
Aunque hoy es un plato infaltable en la mesa japonesa, el kare raisu en realidad nació de la influencia británica durante la era Meiji, cuando Japón comenzó a abrirse al mundo. Fueron los ingleses quienes introdujeron una versión suavizada del curry indio, y con el tiempo, los asiáticos lo adaptaron a su gusto: menos picante, más espeso y con ingredientes cotidianos. Lo que comenzó como una novedad importada se volvió un clásico nacional, al punto de que hoy existen cubitos de curry instantáneo y hasta escuelas que lo sirven como almuerzo habitual.
Ingredientes:
500 g de carne (de ternera, cerdo o pollo, en cubos)
2 cebollas
2 zanahorias
2 papas medianas
2 dientes de ajo
1 trozo pequeño de jengibre (opcional)
3 cucharadas de aceite
4 cubos de curry japonés (tipo Golden Curry o Vermont Curry)
600 ml de agua
Sal y pimienta a gusto
Arroz blanco cocido para acompañar
Paso a paso:
-Cortar las cebollas en pluma, las zanahorias en rodajas y las papas en cubos medianos. Picar el ajo y el jengibre bien chiquito. Calentar el aceite en una olla grande y dorar la carne por todos lados hasta que tome buen color. Retirar un momento la carne y, en la misma olla, saltear la cebolla, el ajo y el jengibre hasta que estén dorados y suelten aroma. Volver a poner la carne, agregar las zanahorias y las papas, y mezclar todo para que se integre bien.
-Agregar el agua caliente, tapar y dejar cocinar a fuego bajo entre 30 y 40 minutos, hasta que la carne esté tierna y las verduras cocidas. Apagar el fuego y agregar los cubos de curry. Dejar que se disuelvan con el calor del guiso.
-Revolver hasta que la salsa quede espesa y uniforme. Si queda muy espeso, agregar un poquito más de agua; si está muy líquido, dejar unos minutos más a fuego bajo sin tapa hasta que reduzca. Servir bien caliente con arroz blanco al lado, como se hace tradicionalmente en Japón.



