El sándwich de milanesa es una comida de culto en Argentina e integró el prestigioso ranking mundial de Taste Atlas. Los consejos de los expertos para preparar el sándwich de milanesa más exquisito.
El sándwich de milanesa es un símbolo de la gastronomía argentina y todo se debe a su versión tucumana, elegida varias veces entre las comidas favoritas junto al asado y las empanadas.
El sándwich de milanesa es tan rico y popular que llegó a integrar el “top 10” de las mejores comidas entre panes del mundo en el ranking del prestigioso sitio de gastronomía Taste Atlas.
Esta receta consiste en un filete de ternera empanado, tomate, lechuga y aderezos dentro de un pan de corteza blanda, y su versión “completa” lleva, además, jamón, queso y huevo frito para quedar bien “pipón”.
El sándwich de milanesa tucumano se convirtió en una comida de culto para sus fanáticos, quienes impulsaron la iniciativa para que tenga su propio día en el calendario gastronómico, cada 18 de marzo, en honor a José Norberto Leguizamón, dueño de “Chacho”, una de las sandwicherías más conocidas en Tucumán.
Durante los días previos suele realizarse la “Semana de la Milanesa”, de la cual participan unas 250 sandwicherías adheridas en toda la provincia norteña, con promociones y descuentos especiales, decoración y eventos destacados para celebrar el sánguche más rico de todos.
¿Querés hacer un buen sándwich de milanesa? Entonces tené en cuenta estos consejos infalibles:
Si bien se pueden utilizar distintos cortes grandes y jugosos, como la cuadrada o la bola de lomo, los maestros “milaneseros” recomiendan la nalga.
Para el macerado, aconsejan agregar comino, sal y pimienta a los huevos batidos, lo cual da esa sazón tucumana característica (un chorrito de leche, de vinagre o de limón ayuda a ablandar la carne).
Para el rebozado es ideal usar un buen pan rallado y una asadera grande para que la milanesa quede bien cubierta y se asegure la crocancia.
Con respecto al pan, los entendidos aclaran que debe ser “sanguchero” y no francés, baguette ni brioche, y que se le debe dar un toque de calor pero sin tostarlo.
Los aderezos tienen que ser solo mayonesa y mostaza, y la combinación de ambos le dan el toque final al popular sánguche.



