La investigación por el asesinato de Nancy Estela Godoy, la docente rural de 52 años que permaneció desaparecida durante varias semanas en la provincia de Corrientes, sumó nuevos elementos tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia realizada en el Instituto Médico Forense.
El estudio confirmó que la mujer fue víctima de un ataque de extrema violencia, con múltiples lesiones cortantes y punzocortantes distribuidas en distintas partes del cuerpo.
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Corrientes, algunas de las heridas presentaban características compatibles con lesiones producidas cuando la víctima todavía se encontraba con vida.
Los especialistas también identificaron signos de defensa en los brazos, lo que constituye un elemento relevante para reconstruir las circunstancias del ataque.
El informe señaló además la existencia de mutilaciones y lesiones de distinta naturaleza, cuya evaluación permitirá avanzar en la determinación de los mecanismos utilizados durante el crimen.
Los resultados fueron comunicados a los familiares de Godoy mediante una videoconferencia encabezada por José Luis Gálvez, responsable del Instituto Médico Forense del Poder Judicial de Corrientes, junto con autoridades judiciales que intervienen en la investigación.
La complejidad del caso requiere estudios complementarios para establecer con mayor precisión el momento de la muerte y otros aspectos vinculados con las circunstancias del homicidio.
Nancy Godoy había sido vista por última vez a comienzos de octubre, cuando se dirigía hacia la Escuela Rural N.º 626, ubicada en una zona de difícil acceso del departamento Esquina, donde se desempeñaba como directora suplente.
Su desaparición motivó un importante operativo de búsqueda que incluyó recorridas por campos, bañados y sectores rurales de vegetación densa.
Finalmente, el miércoles 28 de octubre, efectivos policiales encontraron su cuerpo en un antiguo potrero del paraje El Malezal, en una zona de difícil acceso.
El hallazgo se produjo durante un rastrillaje a caballo y permitió poner fin a semanas de incertidumbre para sus familiares, aunque abrió una nueva etapa de la investigación judicial.
En las inmediaciones también fueron encontradas pertenencias de la docente, entre ellas su teléfono celular, un elemento que podría aportar información relevante para reconstruir sus últimas comunicaciones y movimientos.
La causa es investigada por los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González, quienes trabajan para establecer las responsabilidades de las personas involucradas y determinar las circunstancias en las que se produjo el asesinato.
Hasta el momento, cinco personas permanecen detenidas con prisión preventiva, con diferentes imputaciones vinculadas al hecho.
La principal línea de investigación apunta a un femicidio, aunque los investigadores continúan analizando distintas hipótesis relacionadas con el móvil del crimen.
Entre las posibilidades que se encuentran bajo investigación figura la existencia de un ataque sexual previo al homicidio, una circunstancia que todavía no fue confirmada judicialmente.
Los resultados de la autopsia representan un avance importante para la causa, pero aún resta determinar con precisión cómo se desarrollaron los acontecimientos, qué participación tuvo cada una de las personas investigadas y si existieron otros involucrados.
El asesinato de Nancy Godoy generó una profunda conmoción en la comunidad educativa de Corrientes y en distintos puntos del país.
En Esquina, familiares, vecinos y allegados participaron de movilizaciones para reclamar el esclarecimiento del crimen y exigir justicia por la docente.
La repercusión del caso también llegó al ámbito sindical. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) convocó a una jornada nacional de paro, duelo y movilización el jueves 29 de octubre, en repudio al asesinato.
La medida expresó el acompañamiento del sector docente a la familia de Godoy y el reclamo de esclarecimiento de un hecho que conmocionó a las comunidades educativas rurales.
La trayectoria de Nancy estuvo vinculada con la enseñanza en establecimientos alejados de los centros urbanos, donde las dificultades de acceso, las distancias y las condiciones geográficas forman parte de la realidad cotidiana de numerosos trabajadores de la educación.
Su muerte volvió a poner en discusión las condiciones de seguridad en las que desarrollan sus tareas quienes trabajan en escuelas rurales y deben recorrer extensas distancias para llegar a sus lugares de trabajo.
Mientras continúan las pericias y las actuaciones judiciales, la familia de la docente espera respuestas sobre las circunstancias del crimen y las responsabilidades de los acusados.
La investigación permanece abierta y los resultados definitivos de los estudios forenses serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento del asesinato de Nancy Godoy, un caso que provocó indignación y renovó el reclamo de justicia en toda la provincia de Corrientes.



