La Plaza de San Pedro vivió este sábado una noche histórica con el concierto “Grace for the World”, un espectáculo que fusionó música, tecnología y espiritualidad con un mismo propósito: pedir por la paz.
En el marco del Tercer Encuentro Mundial sobre la Fraternidad Humana, más de 3500 drones sobrevolaron Roma y recrearon en el cielo la imagen del papa Francisco, en una de las postales más emotivas de la velada.
Música y tecnología por la fraternidad
El concierto reunió a artistas de renombre internacional y alcanzó su punto más conmovedor cuando Andrea Bocelli y el rapero estadounidense Jelly Roll interpretaron el himno “Amazing Grace”. En ese instante, la multitud levantó la vista hacia un cielo iluminado por los drones que dibujaban el rostro del Papa argentino, en una puesta en escena inédita para el Vaticano.
El espectáculo fue transmitido en directo por cadenas televisivas de Estados Unidos e Italia, lo que permitió que el mensaje de fraternidad y esperanza llegara a millones de hogares en todo el mundo.
Un llamado a la paz
Aunque el actual pontífice, León XIV, no estuvo presente en la plaza, envió un mensaje a los asistentes en la víspera del evento:
“El mundo está marcado por conflictos y divisiones, y ustedes están unidos en un fuerte y valiente ‘no’ a la guerra y ‘sí’ a la paz y a la fraternidad”.
Músico y pianista de formación clásica, el Papa también agradeció a los artistas por difundir un mensaje universal desde un escenario tan imponente como la columnata barroca de Bernini, que enmarca la plaza vaticana.
Un evento sin precedentes
La producción del concierto marcó un hito tecnológico en el Vaticano, apostando por una experiencia visual y sonora inédita que combinó tradición religiosa con innovación artística.
El cielo romano, iluminado con la imagen de Francisco, quedó como símbolo de unidad, esperanza y fraternidad, en un momento histórico donde la Iglesia vuelve a levantar su voz contra la guerra y a favor de la paz.



