Los panqueques chinos son un elemento básico y muy querido en la gastronomía de China, ofreciendo una sorprendente diversidad que va más allá de lo que uno podría imaginar. A diferencia de los panqueques dulces nuestros, la mayoría de los panqueques chinos son salados, con una textura que puede variar desde increíblemente crujiente hasta suave y masticable. Acá las mejores recetas.
Existen muchísimas variedades regionales, pero entre las más populares se encuentran el Cong You Bing o panqueque de cebolleta (puede ser cebolla, cebollita de verdeo y más variantes). Este es un panqueque plano y sabroso, hojaldrado y lleno de capas, a menudo frito hasta que queda dorado y crujiente, con el aroma distintivo de la cebolleta y el aceite.
Es un acompañamiento perfecto para muchos platos, un excelente snack o incluso un desayuno rápido.
Otro tipo común es el panqueque que se utiliza para envolver el Pato Pekín, que son tortillas muy finas y suaves, casi como crepes, que sirven para contener la jugosa carne de pato y sus acompañamientos.
También hay panqueques más sustanciosos que incorporan carne o verduras en su masa, o que se sirven rellenos. Se pueden encontrar panqueques de desayuno que se venden en puestos callejeros, a menudo con huevo, verduras y salsas, como el Jianbing, que es una opción de comida callejera muy popular y personalizable.
En resumen, los panqueques chinos son una fascinante muestra de la versatilidad culinaria, cada uno con su propio carácter y propósito, pero todos deliciosos y profundamente arraigados en la cultura gastronómica de China.
Ingredientes para preparar la receta secreta del panqueque chino
Aceite de maíz 2 cdas
Aceite de sésamo c/n
Harina 500 grs
Agua caliente 250 cc
Nira c/n
Sal c/n
Aceite De Oliva c/n
Paso a paso, cómo preparar la receta secreta del panqueque chino
En un recipiente mezclar, con una cuchara de madera, el agua caliente, la harina, agregar dos cucharadas de aceite de maíz y la sal. Revolver hasta que se incorpore bien todo.
¡IMPORTANTE! Dejar descansar 2 horas.
Tomar la mezclar, espolvorear con harina y trozar en 16 parte iguales.
En la mesada, ir espolvoreando con harina y estirar con palo de amasar cada bollo hasta que quede bien delgado.
Clave: limpiar el área de trabajo retirando el exceso de harina.
Luego, con un pincel pintar minimamente cada masa con aceite de sésamo.
Momento de agregar sal y nira picada a gusto. Podes omitirlas.
Más tarde, enrollar y volver a pintar con aceite de sésamo, para después plegarlo sobre sí mismo a modo de caracol.
Después, aplastar los rollos a mano, espolvorear con harina y estirar nuevamente.
Por último, cocinar en una plancha o sartén con apenas un poco de aceite de oliva hasta dorar bien de ambos lados.



