Se acerca la hora de la merienda y no hay mejor opción que tomar unos buenos mates. Sin embargo, siempre surge la misma pregunta: “¿Con qué acompañamos la infusión?” Para esos momentos en los que la panadería queda lejos o el presupuesto aprieta, nada mejor que volver a lo casero.
Dentro de las variedades, los vigilantes, con su masa suave y su inconfundible sabor a hogar, son la solución perfecta. De hecho, son tan fáciles de hacer como económicos y baratos, ya que solamente lleva seis ingredientes que seguro ya tenés en casa.
6 únicos ingredientes para unos deliciosos vigilantes
- 1 Kilo de harina leudante
- 50 gramos de manteca o grasa
- 1 taza de azúcar común
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 1 taza de leche
- Ralladura de limón
Receta con pasos sencillos
1- Para empezar con los vigilantes caseros, en un recipiente amplio, vamos a incorporar la harina leudante con la ralladura de limón y una taza de azúcar. Entremezclamos los sabores de estos ingredientes y dejamos que se aromaticen.
2- Pomamos la manteca, es decir, derretimos a temperatura ambiente hasta que quede una “pasta” no líquida.
Calentamos una taza de leche hasta que esté tibia. En el centro de la primera mezcla, vertemos ambos productos en sus respectivas condiciones. Empezamos a amasar hasta que quede una masa bien homogénea y dejamos descansar un rato.
3- Una vez que descanso la masa, colocamos sobre mesada o bandeja, estiramos y cortamos en cuadrados. Damos formas de “bollo” a cada una de las unidades, colocamos en una asadera previamente enmantecada o aceitada y dejamos descansar por un rato.
4- Mandamos al horno precalentado a temperatura media y dejamos cocinar hasta que estén bien dorados. . Cuando estén hechos, podés decorar con lo que más nos guste, mantenerlos salados como indica la receta original o simplemente colocamos una “lluvia” de azúcar común.
Ideas de decoraciones
Algunas de las alternativas más interesantes proponen pintar los vigilantes con almíbar (que se hace con azúcar y agua) Otra opción es hacer una rapida crema pastelera con leche, almidón de maíz, azúcar, huevos
y esencia de vainilla; Si tenés podo presupuesto, también podés hacer unas líneas de dulce de leche por arriba.
Para los amantes de lo salado, la mejor variante es la rellena. En este caso, como si fuera una medialuna, cortamos al medio, colocamos fetas de jamón y queso y tostamos por unos minutos para que el fiambre adquiera una consistencia crocante.
En caso de querer hacer los tradicionales vigilantes de panadería, podemos derretir un poco de dulce de membrillo y, cuando esté bien líquido, bañamos una parte de las unidades. Además, se puede sumar un poco de coco rallado para darle un toque diferente.



