El papa Francisco falleció este lunes a los 88 años en su residencia de la Casa Santa Marta, en el Vaticano. La noticia, confirmada oficialmente a las 7:35 de la mañana hora local, provocó una profunda conmoción entre fieles y líderes mundiales, mientras la Plaza de San Pedro comienza a llenarse nuevamente de miles de personas que acuden a rendirle homenaje.
El anuncio fue realizado a través de un comunicado breve leído por el cardenal Kevin Farrell, quien destacó la entrega total de Francisco al servicio de Dios y de la Iglesia. Su partida se dio apenas un día después de su última aparición pública, cuando, visiblemente debilitado pero sereno, saludó desde el balcón de la basílica de San Pedro durante la celebración de Pascua.
“Certifico que Su Santidad Francisco (Jorge Mario Bergoglio) nacido en Buenos Aires (Argentina) el 17 de diciembre de 1936, residente en la Ciudad del Vaticano, Ciudadano del Vaticano, falleció a las 7.35 horas del día 21/04/2025 en su piso de la Domus Santa Marta (Ciudad del Vaticano) de: un derrame cerebral, coma y colapso cardiovascular irreversible”, dice el comunicado oficial.
Según la Santa Sede, anteriormente, Francisco había sufrido “un episodio previo de insuficiencia respiratoria aguda en neumonía multimicrobiana bilateral; bronquiectasias múltiples: hipertensión arterial; diabetes tipo II; la constatación de la muerte se realizó mediante registro electrocardioanatómico”.



