Hay días en los que decidir qué cocinar se vuelve un desafío, especialmente cuando se busca algo rico, fácil y que ayude a sumar más vegetales a la mesa. En esos momentos, el pastel de espinaca es una gran opción, ya que lleva pocos ingredientes, es rendidor y, además, aprovecha que la misma está a buen precio.
Lo mejor de esta receta es que además de ser una nueva versión del famoso platillo con papa, se puede hacer con lo que hay en casa, sumando queso, cebolla o incluso un poco de ricota para darle más textura. Una alternativa liviana pero sustanciosa, ideal para resolver el almuerzo o la cena sin complicarse demasiado.
Lo mejor de esta receta es que además de ser una nueva versión del famoso platillo con papa, se puede hacer con lo que hay en casa, sumando queso, cebolla o incluso un poco de ricota para darle más textura. Una alternativa liviana pero sustanciosa, ideal para resolver el almuerzo o la cena sin complicarse demasiado.
Ingredientes:
500 gramos de espinacas frescas
1/2 puerro
2 dientes de ajo
3 huevos
Queso rallado
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra recién molida
Sal
Paso a paso:
-Lavá bien las espinacas y escurrilas. Luego picá el puerro en rodajas finas y el ajo bien chiquito. Calentá un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio, rehogá el puerro hasta que esté tierno y agregá el ajo. Cociná unos segundos más hasta que quede dorado y largue su olor peculiar.
-Sumá las espinacas a la sartén y saltealas hasta que se achiquen y larguen el agua. Condimentá con sal y pimienta, mezclá bien y dejá que se enfríe un poco. En un bol grande, batí los huevos hasta que hagan un poquito de espuma, agregales una pizca de sal y mezclá bien.
Paso a paso:
-Lavá bien las espinacas y escurrilas. Luego picá el puerro en rodajas finas y el ajo bien chiquito. Calentá un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio, rehogá el puerro hasta que esté tierno y agregá el ajo. Cociná unos segundos más hasta que quede dorado y largue su olor peculiar.
-Sumá las espinacas a la sartén y saltealas hasta que se achiquen y larguen el agua. Condimentá con sal y pimienta, mezclá bien y dejá que se enfríe un poco. En un bol grande, batí los huevos hasta que hagan un poquito de espuma, agregales una pizca de sal y mezclá bien.
-Llevá al horno precalentado a 180 °C y cociná por unos 25-30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y firme. Espolvoreá más queso rallado por encima y dejalo en el horno unos 5 minutos más para que se gratine bien y quede una costra dorada. Sacalo, dejalo enfriar un poco y serví.



