En esta oportunidad, te acercamos una receta deliciosa y refrescante, que combina de manera ideal ingredientes suaves y sabrosos con una textura cremosa. Perfecta para dar un toque especial a las comidas festivas, su sabor único se convierte en una opción irresistible para la mesa de Nochebuena.
Cada año, al llegar las fiestas, muchas familias buscan innovar con nuevos platos que renueven la mesa navideña. Si bien hay clásicos que nunca faltan, hay quienes se animan a darles un giro con nuevas propuestas.
En este sentido, una receta que está tomando protagonismo es la ensalada rusa, pero con agregado “extra”: langostinos pelados. Este plato fresco y sabroso no solo le da un toque especial a la mesa, sino que también es muy fácil de preparar.
Este plato, que se convirtió en uno de los favoritos para las celebraciones navideñas, es una alternativa perfecta para quienes buscan algo tradicional pero con un toque de distinción. Te mostramos cómo prepararlo en pocos pasos, para que puedas disfrutar de un plato delicioso y refrescante sin pasar horas en la cocina.
Ingredientes
4 papas grandes.
2 zanahorias.
200 g de arvejas.
200 g de mayonesa.
300 g de langostinos pelados.
Sal y pimienta a gusto.
Jugo de limón (opcional).
Paso a paso de la preparación
Pelá las papas y cortalas en cubos pequeños. Hacé lo mismo con las zanahorias. Cocina ambos ingredientes en agua con sal hasta que estén blandos, pero sin que se deshagan.
Mientras se cocinan las verduras, herví las arvejas en otra olla hasta que estén tiernas, aproximadamente 5 minutos. Luego, escurrilas y apartalas.
Cocina los langostinos en agua con sal durante unos 3 minutos, hasta que se pongan rosados. Luego, escurrilos y pélalos.
Una vez que todos los ingredientes estén cocidos, mezclá las papas, zanahorias, arvejas y langostinos en un bol grande.
Agregá la mayonesa a la mezcla, revolviendo cuidadosamente para que todo quede bien integrado. Ajusta la sal y la pimienta al gusto. Si lo preferís, agregá un toque de jugo de limón para darle frescura.
Guardá la ensalada en la heladera por al menos 30 minutos antes de servir. De esta forma, los sabores se integrarán mejor y el plato estará bien fresco para disfrutar.



