Si bien, a esta altura es muy difícil hacer asado los fines de semana por los elevados precios de la carnicería, se pueden hallar opciones más baratas para reemplazar los cortes tradicionales. Por ejemplo, existe en el mercado una pieza de carne especial que se puede hacer a la parrilla y queda exquisita rellena.
Este corte de carne es ideal para hacer a las brasas, puesto que sale súper tierno y jugoso. Para seguir disfrutando de prender el fuego un día de sol, con una rica carne asada y sin descuidar el bolsillo, este corte es la solución.
Su nombre es el azotillo, un corte de carne que proviene de la parte delantera del animal, específicamente de la zona del cuello. Es un corte menos conocido y a menudo subestimado, pero con un gran potencial en la cocina.
Al ser una zona del cuerpo que realiza muchos movimientos, el músculo del azotillo desarrolla más fibras y tejido conectivo, lo que le da una textura más firme y un sabor más intenso. Por eso, se recomienda cocinarlo en cocciones lentas durante varias horas para que quede tierno y sabroso.
Sin embargo, también queda increíble a la parrilla, dejándolo un buen rato e incluso cubriéndolo con papel aluminio para acelerar el proceso. El resultado es un corte tierno y con gran jugosidad.
En esa línea, el azotillo queda muy sabroso relleno por ser de forma alargada y plana, ideal para abrirlo y rellenarlo con diversos ingredientes. Su tamaño también lo hace manejable para cocinar en la parrilla.
Su sabor intenso se combina a la perfección con los ingredientes del relleno, creando una explosión de sabores en cada bocado.



